Arisarum simorrhinum .La sutil y efímera luz de un frágil candil.

on viernes, 28 de enero de 2011

Nombre botánico: Arisarum simorrhinum Direu
Familia: Aráceas Nombre vulgar: Candiles, candilicos



Pequeña hierba perenne y tuberosa que podremos encontrar en el sotobosque del bosquete mediterráneo, en roquedos umbríos, suelos arcillosos y pedregosos; resultando muy común bajo los pies de viejos olivos semiabandonados. Al igual que ocurre con otras aráceas , lo que aparentemente observamos como flor es una inflorescencia, formada por una gran bráctea en forma de tubo ( espata) que envuelve , al espádice o eje donde se disponen las verdaderas flores.

Conocida con el nombre común de candilicos o candiles, al igual que su congénere el Arisarum vulgare, pero se diferencia de este en que posee un espádice generalmente más corto que la espata, un pedúnculo flexuoso y, presentando también una coloración más púrpura. Aunque el nombre vulgar de candilicos también se le asigna a algunas especies del género Aristolochia.



Planta de distribución mediterránea occidental y macaronésica( Islas Canarias).



Reciben el nombre popular de candiles por su característica forma, en la que el espádice interior se asemeja a la mecha o torcida para encenderlo. Antaño , en algunas pueblos de Andalucía cuando los niños acompañaban a los adultos al campo durante la recogida de aceituna, estos se entretenían -entre otras cosas y travesuras- jugando con esta llamativa planta, emulando un candil.

Para lo cual , simplemente se cogía una pequeña mecha de algodón ( “torcía”) que se introducía en el interior del tubo ( espata), se llenaba de aceite sobrante de la merienda del día , y se prendía fuego. Y así, hasta que el calor de la llama acabara por achicharrar el vegetal, la felicidad del niño era mantenida por la sutil y efímera luz de un frágil candil.

7 comentarios:

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Una entrada que arroja mucha luz sobre esta y otras especies de Arisarum.
Saludos.

Manuel Zafra dijo...

Bonito y emotivo recuerdo el de estos juegos infantiles. Yo no he visto esta especie por la sierra sur de Jaén de donde soy nativo y donde he pasado muchos días invernales recogiendo aceitunas, también de niño. Me imagino que será más termófila.
Sin embargo, en la costa malagueña es muy común, aunque yo siempre la había tenido por A. vulgare, pero ahora revisando bibliografía veo que no, que se trata de A. simorrhinum (o algún híbrido que también parece que los hay).

carmen dijo...

Este homenaje a los "candilicos" me parece precioso... una especie Arisarum, luminosa y tierna, y que siempre nos sorprende y evoca recuerdos infantiles.

Saludos Bibiano!


un sitio diferente

Cantin dijo...

que chulo ta quedao !

loli dijo...

Yo recuerdo hacer lo mismo de la foto
imitando el candil que usava mi madre.
loli

Montse dijo...

Una entrada bellísima, Bibiano, tanto por la sensibilidad de la historia como por la de la fotografía.
Me ha encantado saber sobre este candil.

Un abrazo.

Salomé Guadalupe Ingelmo dijo...

Me fascinan especialmente; la forma de sus flores me evoca pequeñas serpientes inofensivas (el inconsciente es...). Curiosamente de pequeña, si bien sentía ya curiosidad por ellas, no me atraían tan poderosamente. En cualquier caso no les habría prendido fuego; era extremadamente delicada con animales y plantas. Ya entonces los sentía como hermanos, como parte de mí. Éste no ha sido un proceso racional. Pero es muy interesante observar cómo los niños descubren el mundo. Abrazos.

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Biólogo. Habitante de la "aldea global" .Un puñado de genes más que pulula por las Sierras Béticas.

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