Cuentan de un sabio , que un día.
Tan pobre y misero estaba.
Que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro- entre sí decía-
Más pobre y triste que yo?
Y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hierbas que él arrojó.
Calderon de la Barca.
La ciencia española no necesita más recortes la investigación básica y, no militar, es fundamental para el correcto funcionamiento de un país.









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